Cómo prevenir las callosidades en los pies

Cómo prevenir las callosidades en los pies

Los callos en los pies son una patología muy habitual en la mayoría de las personas, que pueden generar molestias y convertirse en un verdadero problema si no se tratan adecuadamente. La prevención es la mejor manera de evitar la aparición de callosidades, y como especialistas en podología en Madrid, creemos que es importante seguir algunos consejos clave para lograrlo. ¿Qué sabes realmente sobre los callos que salen en los pies? Lo explicamos todo, a continuación.

Características y síntomas de las callosidades en los pies

Los callos son hiperqueratosis plantares. Aparecen como una respuesta de nuestro organismo ante las fricciones excesivas, o presiones en algunas zonas de los pies. Las células muertas se acumulan, formando un engrosamiento en la piel.

Entre los síntomas más destacados, encontramos una piel endurecida o más gruesa en un punto concreto, sequedad, una textura áspera al tocar, y molestias o dolor al tocar, o con el roce que se produce cuando caminamos.

Existen diferentes tipos de callos en forma de durezas o helomas, y es importante diferenciar cada una de ellas, así como de otras patologías que nada tienen que ver con las callosidades. Dentro de lo que conocemos como callos o hiperqueratosis plantares, hay dos tipos diferenciados:

  • Durezas o hiperqueratosis difusa: callos amarillentos, extensos y superficiales, que aparecen debido a un exceso de queratina. Aparecen en las capas más superficiales de la piel y no suelen provocar molestias ni dolores.
  • Helomas o hiperqueratosis localizada: a diferencia de las anteriores, en este caso crecen hacia dentro y son más profundos. Los helomas además pueden provocar molestias o dolores al tocar o al caminar en función de la zona en la que se encuentren. A veces, no son muy visibles y están cubiertos por durezas.

Dentro de los helomas o hiperqueratosis localizada también hay que diferenciar entre varios tipos:

  • Clavo plantar, que aparece en la planta del piel por la presión y fricción que se da sobre la zona, y es doloroso al caminar y al roce.
  • “Ojo de gallo” o heloma interdigital. Este consiste en un tipo de callo que aparece por el roce de unos dedos con otros y sale entre los dedos del pie.
  • Heloma dorsal: aparecen por la fricción que se produce con el calzado en la parte superior de los dedos de los pies. Muy habituales cuando la persona sufre dedos en martillo, garra o mazo.
  • Heloma de fondo de saco: aparece en la parte blanda que une los dedos de los pies. Muy doloroso.

Consejos para prevenir los callos en los pies

En Ortopedia Plaza, como especialistas en podología en Madrid, creemos que siguiendo algunas sencillas pautas es posible prevenir la aparición de futuros callos en los pies, así como evitar que salgan siempre en las mismas zonas. Una de las cosas más importantes es utilizar un buen calzado que sea amplio y cómodo para que el pie no se encuentre oprimido. También hay que evitar utilizar de forma excesiva los zapatos de tacón, así como cambiar el calzado de forma regular.

Por otro lado, es fundamental acudir al podólogo con cierta frecuencia, donde hacer un estudio biomecánico puede ser de gran ayuda para prevenir callos.

Y no podemos olvidarnos de mencionar la higiene y la hidratación. Es clave mantener una higiene e hidratación adecuadas para proteger los pies de infecciones y de la aparición de callosidades.

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