3 consejos para elegir la silla de ruedas perfecta

sillas de ruedas para personas obesas

3 consejos para elegir la silla de ruedas perfecta

A partir de qué peso debo decantarme por una silla de ruedas para personas obesas? Si no la voy a transportar, ¿mejor de acero que de aluminio? Si quiero darle uso fuera de casa, ¿tengo que decantarme por neumáticos en lugar de ruedas de goma pequeñas?

¡Cuántas preguntas nos surgen antes de comprar un objeto al cual hasta la fecha no le habíamos dado ninguna importancia! Sin embargo, cuando nuestra movilidad empieza a depender de una silla de ruedas, la elección de la misma no es una cuestión menor. Hay detalles que debemos tener en cuenta para encontrar la que mejor se adapte a nuestras necesidades.

Nos vamos a centrar en tres que creemos fundamentales

Silla de ruedas para personas obesas 

Cada vez más personas padecen sobrepeso, problema que se acrecienta en personas con escasa movilidad cuya vida se torna aún más sedentaria.

Si tenemos en cuenta que la silla de ruedas se va a convertir en una extensión de nuestro cuerpo, debemos sentirnos en ella realmente cómodos, por tanto, lo primero que tenemos a tener en cuenta es el tamaño que mejor se adapta a nuestra fisionomía.  Así, desde un ancho de menos de 40 centímetros para personas delgadas, podemos optar a anchuras aptas para personas más gruesas, o sillas bariátricas con anchos especiales en caso de obesidad.

Como regla general, el ancho de asiento de la silla debe tener los centímetros del ancho de cadera del usuario más uno o dos centímetros por cada lado (el espacio que ocupa la ropa que utilizamos en invierno).

El tamaño de las ruedas 

Personas ágiles, con fuerza suficiente y que, gracias a su silla, van a poder ser más o menos autónomas, pueden decantarse por sillas con ruedas grandes con las que poder rodar con la fuerza de sus manos. Si, en cambio, la silla va a ser empujada por otra persona, las ruedas pequeñas son las más adecuadas.

Otro factor que va a influir en la elección del tipo de rueda es el lugar de uso. Si la silla va a tener un uso mayoritariamente casero, las sillas de rueda trasera pequeña son las más cómodas. En cambio, cuando el uso es en exteriores, usaremos ruedas neumáticas para una óptima amortiguación o macizas antipinchazos que, aunque no tengan una óptima amortiguación, nos evitará tener que estar cambiándolas.

El material de la silla 

El material de la silla va a encarecer o abaratar su coste, además de hacerla más o menos pesada.

     Sillas de aluminio: es el material más ligero, por tanto, el recomendado si la silla se va a transportar y la persona que la va a utilizar va a automanejarla. 

      Sillas de acero de baja densidad: hablamos de un acero ligero, similar al habitual pero con menor densidad o peso a la hora de fabricarlo. Es un término medio en todos los sentidos y podemos aconsejarla si la silla de ruedas no requiere de un transporte diario.

     Sillas de acero: son las más pesadas. Recomendamos decantarnos por ella solo si vamos a usarlas en el hogar, y la vamos transportar en ocasiones muy puntuales. En su favor debemos resaltar su robustez y durabilidad. 

Además, hay modelos adaptados a personas con características muy específicas, por ejemplo, sillas de ruedas para hemiplejia, para deportistas, sillas de ruedas para niños, sillas eléctricas…Estos modelos requieren otras consideraciones. En cualquiera de los casos, la mejor opción es consultar con un profesional. En Ortopedia Plaza te ayudaremos a realizar la mejor elección. 

 

Compartir esta entrada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *