Terapia respiratoria

terapia respiratoria

Terapia respiratoria

La terapia respiratoria cumple una función básica y un papel clave en nuestra vida, sobre todo en los servicios de atención médica.

No poder respirar bien o tener la sensación de que te falta el aire es uno de los problemas más desesperantes de la humanidad.

Por ello, cuando no funciona correctamente nuestro sistema respiratorio, en ocasiones se requiere una terapia respiratoria de modo urgente para que el paciente pueda seguir teniendo una buena calidad de vida.

¿Qué es la terapia respiratoria?

No es más que la atención médica centrada únicamente en restablecer y mantener la función del sistema respiratorio, ya que, sin él, no se podría llevar correctamente el oxígeno a las células y llevarse el dióxido de carbono.

Es decir, la terapia respiratoria consigue reunir todas las prácticas y tratamientos necesarios que se aplican a pacientes con problemas respiratorios.

Solo son aplicados por médicos, tanto en hospitales como a domicilio.

¿En qué consiste exactamente?

No solamente se lleva a cabo la evaluación del estado del paciente, sino que, además el médico debe supervisar diferentes tratamientos en base al diagnóstico:

  • Oximetría de pulso: se mide la cantidad de oxígeno presente en la sangre para ver la gravedad de los trastornos pulmonares.

  • Inhaloterapia: se suministra medicamentos a través de su inhalación.

  • Humidificación de las vías respiratorias: da mayor fluidez a las secreciones retenidas.

  • Oxigenoterapia: se administra el oxígeno en una concentración mayor a la del aire ambiente.

  • Aspiración de secreciones: se elimina mucosidades (secreciones) que impiden el correcto ingreso de aire.

  • Rehabilitación respiratoria: se fortalecen todos los músculos implicados en la respiración.

  • Fisioterapia torácica: se favorece la movilización y eliminación de secreciones presentes en las vías aéreas.

Tipos de terapia respiratoria

Aunque es el médico el que se encarga de ayudarnos con nuestra terapia respiratoria, es importante mantener una rutina diaria para mejorar estos tratamientos.

Son ejercicios sencillos y simples que puedes realizar desde casa y que ayudan a la función pulmonar y a incentivar la mejora de la dificultad respiratoria del paciente:

  1. Respiración con labios fruncidos: como estamos frunciendo fuertemente los labios, obligamos a los pulmones a realizar su tarea de forma más fuerte, entrenando así la respiración, ya que dificultamos la salida de aire.

  2. Respiración abdominal o diafragmática: lo puedes hacer tanto sentado en una silla como tumbado boca arriba con las piernas flexionadas. Coloca las manos en el abdomen y nota como la barriga se infla al coger aire.

  3. Respiración costal: exactamente igual que la respiración abdominal o diafragmática, pero poniendo nuestras manos en el tórax, notando como se infla al coger el aire.

Todos estos ejercicios más el tratamiento de nuestro médico en cuanto a terapia respiratoria se refiere, nos ayudará a poder respirar de forma más relajada, sin dificultades y sin la sensación de que nos falta el aire. De igual manera, existen productos que ayudan a llevar a cabo esta terapia, como los que puedes ver en este enlace.

Por eso es tan importante conocer y saber que existe la terapia respiratoria. Recuerda acudir a tu médico si notas dificultades al inhalar o que los pulmones no respiran como deberían.

Compartir esta entrada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *