La sanidad universal, clave para la inclusión de las personas con movilidad reducida

La sanidad universal, clave para la inclusión de las personas con movilidad reducida

Uno de los bienes más preciados de la sociedad española hoy en día es la sanidad universal de la que disfrutamos todos. Se trata de uno de los mayores exponentes de nuestro estado de bienestar y marca una gran diferencia con respecto a otros países. Sin embargo, su universalidad tiene algunas carencias que no se suelen ver a simple vista, como la inclusión de quienes tienen movilidad reducida como bien sabes si utilizas sillas de ruedas para personas obesas.

Barreras físicas y mentales

Las personas con movilidad reducida disfrutan de los mismos derechos con respecto a la sanidad que el resto de la población. Pero es cierto que, al igual que ocurre en su día a día y otros muchos aspectos de su vida, se encuentran con barreras, que no siempre pueden llegar a superar.

Los impedimentos que no les dejan actuar como el resto de personas son físicos, pero también mentales. A la hora de entrar en un centro de salud u hospital no son pocas las ocasiones en que un escalón les impide acceder al recinto por sí solos y tienen que pedir auxilio a otras personas.

También se encuentran con quienes piensan que no son capaces por si solos de acceder a determinados recursos sanitarios y les tratan con un paternalismo innecesario y nada bien recibido por quienes tienen movilidad reducida, a los que en ese momento les hacen sentir menos válidos.

Es una situación que no por habitual deja de ser sangrante. Desde el colectivo de personas con discapacidad se ha reconocido en numerosas ocasiones que nuestra sociedad ha avanzado mucho en el camino de eliminar las barreras arquitectónicas. Es un motivo por el que sentirnos orgullosos.

Pero eso no significa que debamos conformarnos con lo hecho y quedarnos estancados en esa situación. Debemos buscar seguir en ese camino que hemos iniciado y mirar hacia el futuro pensando en lo que aún queda por hacer.

10.000 personas que no salen de casa

Las barreras arquitectónicas que se encuentran para ir al médico no se encuentran solo en los centros sanitarios, sino que en ocasiones lleva a impedirles salir de su casa siquiera. Hay unas 10.000 personas en nuestro país que no abandonan su hogar porque no pueden hacerlo sin ayuda de otros o porque no disponen de adecuadas sillas de ruedas para personas obesas.

Para que la sanidad universal sea precisamente eso, un servicio para todos, es necesario que las personas con discapacidad física o intelectual puedan ser capaces de acceder a ella con total libertad por sí solos, sin necesidad de ayuda extra de otras personas ni teniendo la sensación de que son una carga por no poder hacerlo por si solos.

Como sociedad nos corresponde a todos trabajar por conseguir que se continúe avanzando en ese sentido hasta el momento en que las personas con discapacidad dejen de estar estigmatizadas como menos capaces de desenvolverse por su cuenta. El momento en que se elimine el paternalismo con el que muchas ocasiones se trata a alguien que usa silla de ruedas para desplazarse o quien tiene una discapacidad intelectual será cuando se haya alcanzado la plenitud.

El gran reto que encontramos desde Ortopedia Plaza es que el resto de la población los integre y les haga sentirse como uno más, sin necesidad de que se les preste ayuda, ya sea a la hora de ayudarles a entrar en un centro sanitario o explicarle un diagnóstico.

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